Teolotl y Florero Fulgurita

| Por Marian Pedroza @lo0x |

En las tendencias actuales de diseño industrial mexicano he encontrado una inquietud por vincular esta disciplina con la artesanía, esto para crear nuevos objetos a partir de técnicas en peligro de extinción. Guadalajara es una ciudad llena de riqueza artesanal debido a que en Tonalá se fabrican millones de piezas que son distribuidas no solo en Jalisco sino en todo el país. Para los diseñadores jóvenes, este es un nicho de oportunidad, en el cual pueden ayudar socialmente a los artesanos, dándoles nuevos productos, direccionando la producción artesanal hacia objetos únicos y lujosos además de usar técnicas artesanales en objetos contemporáneos e innovadores.

Teolotl

Teolotl es una pieza que permite al usuario unir todo lo necesario para elaborar salsas o condimentar alimentos y bebidas, rescata el uso de la piedra basáltica. Su composición es en su totalidad de este material, con un recubrimiento cerámico en los canales del cuerpo principal que funge como exprimidor de limones.  El introducir nuevos materiales a esta técnica permite mejorar el material, en este caso al intervenir la piedra el diseñador logró disminuir la porosidad de la piedra, haciéndola más higiénica.

Que inspiró el diseño de Teolotl?

Teolotl fue un proyecto que busca la unificación del trabajo artesanal con el diseño industrial a través de técnicas de labrado de piedra  de la región de San Lucas Evangelista y la técnica del vitrificado de Tonalá, todas en Jalisco, dando lugar a un utensilio de cocina mexicana conformado por dos piezas de piedra basáltica o piedra cristalizada (Teolotl, en su lengua Náhuatl). En su parte superior cuenta con un recubrimiento cerámico para exprimir limones y sus canales permiten que el jugo llegué a la parte inferior, en su interior la misma textura de la piedra permite utilizarlo como mortero y triturador de sal o especias, su parte inferior  sirve para ablandar carnes. Todas sus funciones son específicas para la preparación de comida típica del país y genera una relación del artesano con la industria mexicana.

Diseñadores: Valeriano Fuentes Bueno, Pedro Manuel González Centeno, Jorge Magaña Ibarra

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Florero Fulgurita

El vidrio soplado de Tonalá es famoso en todo el mundo, por su gran tradición. En este lugar se soplan miles de piezas, usando moldes o directamente con utensilios, todo viene de la mano del artesano. Esta mano, creadora de vida, construye formas a partir de giros y revoluciones de las burbujas de cristal. Fulgurita está creado a partir de una técnica experimental en la cual se buscó evitar la simetría que viene como consecuencia de los giros en la técnica buscando darle preferencia a la manipulación del vidrio de forma libre.

Fulgurita, es la huella del flujo de la energía sobre una superficie de arena, cuando un rayo se estrella con la misma. Es decir una fulgurita es la forma más cercana que tenemos de tomar con la mano un rayo. A partir del resultado del fenómeno anterior nace fulgurita: pieza que representa de forma tangible la huella que deja un momento específico.

Este florero fue manufacturado también en Tonalá, los diseñadores encargados de este proyecto buscaron representar en vidrio el cómo se impactan los relámpagos con el piso, además llevaron una técnica tan artesanal como el vidrio soplado a un producto completamente nuevo, el cual en contraste con el vidrio soplado tradicional que refleja “artesanía” , refleja lujo y elegancia.

<<Con fulgurita buscamos eliminar el cliché de que todo el vidrio soplado que se realiza en Tonalá parece artesanía o se ve rustico.  Creamos una pieza de lujo a partir de materiales y técnicas nacionales. >>

Diseñadores:  Javier Rebolledo Marian Pedroza